Tres maneras en que las bibliotecas pueden promover lectura en lengua madre en Filipinas.

Un salón de clases en una escuela en Ilocos Norte en donde se dan lecciones de lengua materna hace tres años.

Un salón de clases en una escuela en Ilocos Norte en donde se dan lecciones de lengua materna hace tres años.

En los tres años pasados el sistema educativo de Filipinas ha estado inmerso en una transición de las clases en inglés y el filipino a las clases en lengua materna para los grados uno al tercer grado. En un país con más de 100 lenguas, esto es un cambio formidable pero que es difícil de enfrentar. Investigaciones han demostrado repetidamente que los niños aprenden a leer mejor cuando se les enseña en el lenguaje que usan en sus hogares.

En este nuevo ambiente educativo, los niños necesitan de cada recurso disponible que les ayude a aprender a leer. ¿Puede el sistema de bibliotecas públicas jugar un papel útil en este contexto?

Con más de 1300 bibliotecas alrededor del país, ¿existe una oportunidad para hacer uso de estas instituciones para dar apoyo en procesos de lectura para niños y padres de familia?

Para empezar a responder estas preguntas, el 4 de marzo de este año, representantes del Departamento de Educación, ONG, la biblioteca Nacional de Filipinas y bibliotecas públicas se reunieron en la Biblioteca del Congreso del Tondo en Manila, para discutir cómo las bibliotecas encajan para satisfacer los retos de la lectura en grados iniciales.

Los participantes resaltaron 3 problemas principales:

        1. Acceso a los materiales

Los materiales en la mayoría de las lenguas locales son aún escasos. En muchos de las 19 lenguas más importantes del país, los maestros y los estudiantes no cuentan con los materiales más allá de libros de texto. Los maestros ansían que sus estudiantes puedan acceder a materiales de apoyo como libros de historias que puedan ayudar a que los niños practiquen la lectura y los ayude a asociar la lectura con diversión. Mientras que el Departamento de Educación tiene planes ambiciosos para crear y diseminar materiales en todas las lenguas, este proceso tomará tiempo. Con materiales limitados, es importante ayudar a las comunidades a maximizar los recursos compartidos. Las bibliotecas pueden servir como centros para que los recursos que existen en lengua local sean usados fácilmente y compartidos entre todos, esto puede incluir revistas locales, historias y contenido en línea.

La esquina de los niños en una biblioteca en Malabon cerca a Manila

La esquina de los niños en una biblioteca en Malabon cerca a Manila

       2. Creación de Materiales.

Aun dónde los materiales en lengua local son escasos, los niños necesitan alguna forma para practicar la lectura, realizar esta actividad solo en libros de texto puede representar un riesgo pues convierten la lectura en un asunto académico más que en uno práctico.

Adicionalmente, entre regiones existe una variabilidad considerable entre terminologías que son comúnmente usadas, entonces, algunos libros no se parecen al lenguaje hablado en casa. Cuando hay una necesidad para autocrear materiales en lengua local, las bibliotecas a menudo son los centros en que la comunidad puede apoyarse para la creación de contenidos. Las bibliotecas desarrollan actividades como Creación de libritos con familias, estableciendo un repositorio de materiales de aprendizaje en lengua local en la biblioteca y materiales que los niños pueden llevar a sus casas. También organizan sesiones de cuenta cuentos para mantener la historia y folklore de la comunidad ayudando a preservar la cultura mientras que proveen materiales nuevos y relevantes para la comunidad.

        3. Vinculación de la comunidad

Los esfuerzos en alfabetización necesitan que las familias se involucren. Los padres – quienes su educación fue normalmente en inglés y filipino – también necesitan ayuda en el proceso de ayudar a sus hijos en las tareas en lengua materna. Muchos no tienen libros lectura en tiempo libre en sus casas y no habitúan practicar en casa actividades como lectura compartida que reforzará las habilidades de lectura de los niños. Las bibliotecas son un recurso de la comunidad que puede mediar en este proceso, organizando actividades regulares

Que ayuden a los padres adquirir más vinculación con el desarrollo de la lectura en sus hijos.

Cómo niños, docentes y padres de familia navegar en nuevas necesidades educativas, es crítico para hacer uso de las oportunidades disponibles para apoyar las iniciativas de alfabetización. Los participantes en la última semana de discusión hicieron énfasis en explorar cómo las bibliotecas de los países pueden servir como aliado clave para ayudar a que la niñez de Filipinas aprenda a leer.

Comentarios

  1. Pingback: Creando materiales en lengua local a través de las bibliotecas de Filipinas | Beyond Access

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